Frase de la Semana

La luz de nuestro rostro es simplemente el reflejo de lo que está en nuestro interior...

jueves, 7 de enero de 2010

Vivir nuestra propia fe (2da Parte)


Bien, ya hice todas las cosas que debía para ser bendecida y ahora ¿por qué no encuentro la respuesta?. Era todo lo que pasaba por mi mente; hasta que en medio de una tribulación que tuve que enfrentar sentí la inmensa necesidad de agradecer a Dios por aquello que había recibido, lo único que pude hablar con Dios en ese momento fue eso, no pedí, no clamé, no lloré, ni siquiera gemí, a pesar de que en mi garganta estaba un nudo, solo agradecía a Dios por las bendiciones que el me había dado.

Y sabes que fue lo más maravilloso de todo; todavía no había recibido nada de lo que estaba agradeciendo.

Parece ilógico para quién no vive su fe, pero para quién sabe de lo que Dios es capaz es algo natural, y sí, tal cual como lo piensas, horas mas tarde recibí mucho más de lo que había agradecido.

Lo que Dios necesitaba ver en mí para bendecirme era algo distinto a lo que ya había hecho, algo que manifestara mi fe y me hiciera diferente, pues ya había orado, ayunado, y todo lo antes mencionado en la publicación anterior, lo único que necesitaba era vivir mi propia fe.

¿Y tú? ¿Seguirás dependiendo de los demás para alcanzar lo que esperas, u obligarás a Dios bendecirte por causa de tu fe?

Recuerda que es necesario hacer todo lo demás, pero sin dejar de VIVIR TÚ FE..

P.D.: Seguro te preguntaste al ver la imágen que tenía que ver con el texto, pero ya lo sabes.

Dios te bendiga en gran manera!!!

miércoles, 6 de enero de 2010

Vivir nuestra propia fe (1era Parte)


¿Cuántas veces pediste algo a Dios y no recibiste la respuesta de inmediato?

Quizás esto ya te aconteció en varias oportunidades; a mi también, y no fue porque Dios no quisiera bendecirme o cambiar mi vida, sino que mis palabras resultaban monótonas, siempre repetía lo mismo, y pedía a Dios de la misma manera, haciendo mis peticiones como ya había escuchado a otros hacerlas, y me preguntaba: - ¿Por qué?; ¿Por qué si ya hice propósitos?; ¿Por qué si ya sacrifiqué?; ¿Por qué "si ya viví mi propia fe"?...

Es claro que si no hubiese hecho nada de lo ya antes mencionado nada hubiese acontecido, pero algo me faltaba para recibir mi bendición, mi respuesta, y aunque parezca sencillo, resulta muy complejo y necesario. La clave de todo fue : VIVIR MI PROPIA FE, ¡SÍ!

¿Sabes que fue lo que hice y cuales fueron mis resultados?.

Mañana hablaremos sobre ello...